Un proveedor nuevo con buen precio, una empresa que pide un anticipo, una tienda online que vende material profesional más barato que nadie. Antes de pagar, una pregunta sencilla: ¿existe de verdad esta empresa, y es quien dice ser?
En España, lo esencial sobre una sociedad es público, y buena parte se puede consultar gratis. Siete comprobaciones, hechas en orden, bastan para descartar la mayoría de los sustos: una sociedad que no existe, que se ha disuelto, que está en concurso o que usa el nombre de otra. Esta guía las detalla, con la fuente oficial de cada una.
Las normas citadas vienen del BOE y de las webs oficiales del Registro Público Concursal, del Colegio de Registradores y de la Agencia Tributaria, consultadas el 13 de octubre de 2026.
Lo que vas a aprender
- Qué datos debe publicar una empresa que vende en internet
- Las siete comprobaciones gratuitas, en orden
- Las señales que deben hacerte frenar
- Cómo hacer estas comprobaciones con decenas de empresas
- Lo que estas comprobaciones no dicen
Comprobación 1: ¿publica la empresa sus datos obligatorios?
Una web con actividad económica debe tener un aviso legal. Según el artículo 10 de la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información (LSSI), el prestador debe facilitar, entre otros datos, su nombre o denominación social, su domicilio, una dirección de correo electrónico u otro medio de contacto directo, su NIF y, si es una sociedad, los datos de inscripción en el Registro Mercantil.
Una web sin aviso legal, o con datos incompletos, no es necesariamente una estafa. Pero es una primera señal y, sin denominación ni NIF, no podrás hacer las comprobaciones siguientes. Pídelos.
Comprobación 2: ¿existe la sociedad, con ese nombre?
Toda sociedad mercantil (S.L., S.A.) debe inscribirse en el Registro Mercantil, y su constitución se publica en el BORME, el Boletín Oficial del Registro Mercantil, de consulta gratuita en boe.es. Comprueba que la denominación social exacta que te dan aparece, y que coincide con la de la factura o el contrato. Un nombre comercial atractivo puede esconder una sociedad con otra denominación; un estafador puede usar el nombre de una empresa real con otros datos.
Comprobación 3: ¿sigue activa?
En España no hay un único dato de «activa / cerrada» para todas las sociedades. Lo que sí hay son actos inscritos que cuentan la historia: una disolución, una extinción, una situación concursal. Si el último acto publicado es una disolución, la sociedad está en liquidación o ya ha cerrado. Consulta cómo saber si una empresa española sigue activa.
Comprobación 4: ¿qué ha cambiado últimamente?
Lee los últimos actos publicados en el BORME. Cambios muy seguidos de domicilio, de denominación o de administradores no prueban nada por sí solos, pero merecen una pregunta, sobre todo si coinciden con una petición de anticipo o con un cambio de cuenta bancaria. Para leerlos, consulta cómo leer el BORME.
Comprobación 5: ¿está en concurso de acreedores?
El Registro Público Concursal publica gratis las declaraciones de concurso y otras resoluciones concursales. Antes de un anticipo importante, es la comprobación que no hay que olvidar: consulta cómo saber si una empresa está en concurso de acreedores.
Comprobación 6: ¿su NIF-IVA es válido?
Si la empresa hace operaciones con otros países de la UE, su NIF-IVA debe aparecer en VIES. Según la Agencia Tributaria, para consultar un operador español no hace falta identificación electrónica: basta con su NIF-IVA. Un NIF-IVA que no responde no prueba un fraude (puede que la empresa no esté dada de alta en el registro de operadores intracomunitarios), pero conviene preguntarlo.
Comprobación 7: ¿el pago va al sitio correcto?
La empresa puede ser perfectamente real y la cuenta bancaria, falsa: es el fraude del falso proveedor. Si la cuenta es nueva o ha cambiado, confírmala por teléfono, en un número que ya conozcas. Consulta fraude del falso proveedor y cambio de cuenta bancaria.
¿Y la nota simple?
Para una operación importante, la nota simple del Registro Mercantil reúne en un documento los datos generales, los administradores, el capital, los actos inscritos y las cuentas depositadas, por unos pocos euros. Consulta la nota simple del Registro Mercantil: qué es y cuánto cuesta.
Las señales que deben hacerte frenar
Ninguna prueba un fraude, pero cada una justifica una pregunta más:
- la sociedad se constituyó hace unas semanas y pide un anticipo grande;
- la denominación del registro no coincide con la del contrato o la factura;
- el objeto social no tiene nada que ver con lo que te venden;
- la cuenta bancaria está en otro país sin explicación;
- te piden pagar «hoy mismo».
Deja constancia de lo que comprobaste
Una comprobación que no queda registrada es difícil de demostrar después. Para cada empresa, guarda en su expediente:
- la fecha de la comprobación y quién la hizo;
- la fuente consultada (BORME, Registro Público Concursal, VIES, nota simple);
- el resultado: denominación, domicilio, último acto publicado, situación concursal o no;
- la decisión tomada: alta del proveedor, anticipo aceptado o rechazado.
Si un auditor, tu banco o tu propio equipo te pregunta dentro de un año por qué aceptaste a ese proveedor, podrás enseñar qué decían las fuentes el día que lo comprobaste.
Hacer estas comprobaciones con decenas de empresas
Para una empresa, estas siete comprobaciones llevan un rato. Para un departamento de compras que da de alta proveedores cada semana, o un marketplace que acepta vendedores profesionales, se convierten en una carga, y ahí es donde se saltan.
Fuentio hace las comprobaciones 2, 3 y 4 por ti en las publicaciones oficiales del BORME (y en los registros franceses), con la fuente y la fecha en cada respuesta:
- la comprobación gratuita busca una sociedad por su nombre (3 comprobaciones al día, sin cuenta);
- la comprobación de listas gratuita revisa hasta 20 empresas a la vez, con un archivo CSV;
- la API lleva estas comprobaciones a tu herramienta: una clave gratuita da 100 unidades al mes; para un agente de IA, conecta Fuentio por MCP.
Mira lo que cubrimos en Francia y España.
Límites. Estas comprobaciones muestran si una sociedad existe, su denominación, su domicilio y sus actos publicados; no dicen nada de la calidad de sus productos ni de su capacidad de entregar. En España, Fuentio muestra los actos publicados en el BORME desde el 2 de enero de 2009, y el estado de una sociedad es desconocido salvo que un acto diga otra cosa. Fuentio no evalúa la fiabilidad comercial ni la solvencia de una empresa, no consulta el Registro Público Concursal y no comprueba cuentas bancarias. Esta guía no es asesoramiento jurídico.
Preguntas frecuentes
¿Cómo comprobar que una empresa española existe?
Pide su denominación social exacta y su NIF, y busca la sociedad en el BORME: su constitución y sus actos inscritos se publican allí, de consulta gratuita.
¿Una web sin aviso legal es una estafa?
No necesariamente, pero la LSSI obliga a publicar la denominación, el domicilio, el NIF y los datos registrales. Si faltan, pídelos antes de pagar.
¿Cómo saber si una empresa tiene problemas?
Comprueba en el Registro Público Concursal si hay una declaración de concurso y mira sus últimos actos en el BORME. Estas fuentes no dicen nada de las dificultades que todavía no han llegado al juzgado.
¿Una empresa recién creada es menos fiable?
No por sí misma: todas lo fueron un día. Pero una constitución muy reciente junto con un anticipo grande justifica comprobaciones adicionales.
Fuentes
- Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información (LSSI), artículo 10, BOE: boe.es
- BORME, Boletín Oficial del Registro Mercantil: boe.es/diario_borme
- Registro Público Concursal: publicidadconcursal.es
- Agencia Tributaria, VIES: sede.agenciatributaria.gob.es
- Colegio de Registradores, nota informativa mercantil: sede.registradores.org
